CUANDO LA CHISPA NO QUEMA

 
Ella se arregla y se engalana,
después le espera en la cama.
Lencería y perfume para el que ama
pensando en que habrá ganas de jarana.
Pero él entra sin ni siquiera verla,
en sentarse y leer sólo piensa,
y ella se siente como en cama ajena:
Dolida, sin fuerzas.
 
Paseando por la calle se da cuenta
de que unos ojos la miran, la observan.
Miradas furtivas que la desean,
miradas que le hacen ser más coqueta.
Miradas que necesita como el agua,
agua que bebe y sacia las ganas,
las ganas de sentirse deseada
y dejar de estar tan frustrada.
 
Cuando el hambre entra por la puerta
es el amor el que escapa por la ventana.
El uno busca, el otro no encuentra
y la noche escapa a la mañana.
 
Su mente vuela al llegar a casa
fantasea con juegos de cama.
Su mente su mano reclama
pensando en el hombre de las miradas.
Corazón y cuerpo se pelean
cada cual fiel a su manera,
el cuerpo gana la contienda
cuando la chispa al final no quema.
 
Y si el hambre…
 
(Letra: Salvador Moreno Canelada
Música: Alejandro Berlanga Cobo)
 
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